De Película (Parte 2)
Danger Zone, de la película Top Gun. Top Gun (la original de 1986), con Tom Cruise como protagonista y un ejército de artistas en su banda sonora, sigue viéndose y sonando tan bien como cuando se estrenó, hace cuarenta años. La escena de los Tomcat despegando y aterrizando al atardecer en un portaviones con la voz y la guitarra rockera de Kenny Loggins se ve y se oye distinta en estos días de conflicto caliente en diferentes partes del mundo, pero la química entre la imagen y la música como generadora de emoción sigue siendo innegable. Es propaganda bien hecha.
Tema de Shaft, de la Película Shaft de 1971. Compuesto por Issac Hayes, que nos introdujo a muchos al sonido wah wah que se logra con un pedal especial en la guitarra eléctrica, y que después se hizo tan popular durante toda la década del 70.
Shaft es mucho más que wha wha. Su ritmo funk combinado con la orquestación que fueron una combinación muy original en su época influyeron profundamente diferentes géneros de la música norteamericana de los años 70, incluyendo todo lo que terminó por conocerse como el Sonido de Filadelfia, la segunda ola de música de Motown y la música disco que llenó la segunda mitad de esa década.
A mí siempre me encantó el uso del ‘charles’ en esta pieza (el charles son esos dos platillos montados horizontalmente sobre una columna que el baterista controla con un pedal. Su nombre es un apocope de Charleston, música que lo usaba con mucha frecuencia). El sonido del charles se escucha marcando el ritmo en los primeros cinco segundos de esta pieza, como una especie de tren, y no se detiene hasta que termina la pieza. Hayes literalmente le monta encima a la guitarra los metales y ak resto de la orquesta. Esta pieza ganó un bien merecido Oscar.
Encontré un video de la versión usada en la película, pero el sonido no es muy bueno, así que aquí va la que hizo su autor cuando fue agregado al Hall de la Fama del Rock en 2002, que treinta años después, es bastante fiel a la original:
Tema Central de la película Cinema Paradiso. Traté de no incluir a Ennio Morricone en esta lista de música de cine, pero no lo logré. Cinema Paradiso es una gran película con una banda sonora lindísima. Para la muestra, este botón lleno de amor, de nostalgia, de sentimiento:
Kokomo, de la película Cocktail. Es el último de los grandes éxitos de Beach Boys, que son prototipo de música de California durante los 60 y 70 (aunque Kokomo es es de 1988). Popularizada a finales de la década siguiente, esta canción demuestra la vigencia de la complejidad de sus armonías vocales, aunque el líder y creador de ese sonido especial, Brian Wilson, no participó en esta canción.
Oyéndola, veo a un Tom Cruise jovencísimo preparando cocteles son su su sonrisa perfecta, muy a pesar del apiñamientoen el segundo cuadrante de su dentadura de entonces.
Minor Swing, de la película Chocolat . Aquí tengo que confesar mi sesgo. Minor Swing, de Rachel Portman es una pieza entretenida que incluyo porque la película Chocolat me trae un par de buenos recuerdos que no tienen nada que ver con su protagonista, la hermosa Juliette Binoche ni con Judi Dench (tampoco con Johnny Depp, tan apuesto en aquella época). Simplemente, esta película y su música tiene un logar especial en este corazoncito:
Suicide Is Painless, de la Película M*A*S*H. Creo que cuando mencioné a Alan Alda invoqué al tema central de M*A*S*H, la comedia de cine de la que derivó la serie de televisión que disfrutábamos en la televisión los domingos por la noche, con todo y su música de presentación. Halcón, Trampero, Labios de Fuego, El Mayor Frank Burns, Radar, Klinger, el Coronel Potter, el Padre cuyo apellido no logro recordar…Esos buenos recuerdos se me revolvieron con las terribles realidades del Caqueta ochentero durante el rural, pero tomo con pinzas lo bueno de la serie, incluyendo esta música.
Vale recordar que el título Suicide is Painless y su correspondiente letra vienen de un personaje de la película de cine. Se trata de el odontólogo del M*A*S*H 4077, a quien le apodaban Painless y es un Don Juan al que un episodio de disfunción eréctil sume en una crisis de identidad tan profunda que decide matarse. El clan le organiza una fiesta de despedida simulando que lo apoya en su intención suicida y hasta le dan una capsula que supuestamente lo matará sin producir dolor alguno. En realidad se trata de un somnífero, y cuando el tipo cae rendido, lo acomodan en la misma camita con la enfermera más deseable del hospital de campaña para que le ayuda a superar su crisis, sin que hubiera dolor de por medio. Lo demás es historia, y hay que ver la película.
Hello Dolly, de la película Hello Dolly.
Actriz, cantante, y directora de primer orden, la polifacética Barbra Streisand muestra aquí que buena cantante es, como se siente de cómoda en las tablas, y como combina de bien su talento con el de un cantante, director y trompetista llamado Louis Amstrong… si no fuera tan engreída, sería perfecta (lo digo por algunas de sus entrevistas en YouTube, donde se comporta como una diva, pero no en el buen sentido del término).
Pero bueno, siendo pragmáticos, no la queremos para vivir con ella, sino para admirar su arte... si es que esa separación es posible:


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