top of page

Arte y Protesta

Updated: Nov 15, 2024

Separar el arte de su contexto es como disecar un cadáver para entender el cuerpo: los componentes están allí, así como algunas de sus relaciones, y unos y otras pueden estudiarse, pero la esencia ya se perdió, y con ella, buena parte del significado y el sentido mismo de ese cuerpo. Por eso, cuando escucho aquí en New Jersey mucha de la música que en Latinoamerica se llamó en su momento protesta, me suena extraña pero no ajena, ya que el eco de la época y los lugares me llevan a las realidades que pintaron Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra, Victor Jara, Piero, Leon Gieco, Mercedes Sosa, el Quinteto Tiempo, y tantos otros.

A riesgo de posar de mamerto (quién no sepa que significa mamerto en el contexto ideológico no ha estado en una universidad pública colombiana), que no lo soy, me gustan algunas de las figuras musicales de la canción de protesta de los sesenta y setenta, y a veces, en una mezcla de nostalgia por sucesos personales y sucesos más globales, busco sus canciones y viajo hacia atrás, virando hacia la izquierda.

No toda la música de protesta me gusta. Aclarado esto, diré que hay joyas que trascienden tiempo, espacio e ideología. Cuando Mercedes Sosa canta Solo le pido a Dios, Duerme Negrito, o Gracias a la Vida, para mencionar solo tres de sus canciones conocidas, su voz suena aún más grande que lo que registran micrófonos y parlantes, y llena el cuarto en que se la oye, pero más que nada, el corazón del que escucha con atención. Es arte en el sentido más clásico del término, pues conmueve.

Algunos cantautores (bueno, más que algunos, muchos… la mayoría) no alcanzan musicalmente el vuelo de sus dotes como compositores. Otros alcanzan un balance que se aprecia aún más al recordar que frecuentemente son empíricos, y su arte no pasó por el molde de la educación musical formal, ni mucho menos por el del mercadeo para hacer que su música fuera rentable.

Otros más, como el Quinteto Tiempo agregan a la ecuación una calidad musical excepcional. No encontré un video en línea que le hiciera honor a su sonido y los mostrara en el escenario, pero aquí puede uno oírlos bien cantando Te Recuerdo Amanda en una grabación de comienzos de los 70s.

El contexto de entonces no es el contexto de hoy, ni en lo personal ni en lo global. Sin embargo, cuando se habla de arte, no importa. Y si no, ¿qué tal esta versión de Te Recuerdo Amanda, cantada por Serrat y Presuntos Implicados casi treinta años después de la del Quinteto Tiempo? Es arte, y como tal conmueve a través del tiempo y las circunstancias:


Presuntos Implicados y Joan Manuel Serrat interpretan Te Recuerdo Amanda, de Victor Jara en El Séptimo de Caballería (2000).

Comments


Contact

Thanks for submitting!

© 2019 Carlos Echeverri

bottom of page