Carinhoso
- carlos21490
- Sep 6, 2011
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Updated: Nov 18, 2024
En aquellos días yo tenía 16 años y una piel barrosa de textura lunar. Cursaba el quinto año de bachillerato, en el Cervantes, y adoraba la música casi tanto como ahora. Mi mesada apenas alcanzaba para comprar la ración diaria del recreo matutino del colegio: una Pepsi, un paquete de papas fritas Margarita, y una ‘dona’ glaseada en azúcar… y aun así, de alguna manera podía ahorrar un poco cada día hasta juntar lo necesario para comprar música en Discos Ceci de la Carrera 15 con Calle 86 u 87. No recuerdo bien ya la dirección; lo que sí recuerdo es que un LP me costaba 75 pesos, y cuando por fin los había reunido, era motivo de fiesta en el camino del colegio hasta la casa, pasando horas mirando portadas, y oyendo música en el almacén con los amigos mientras Ceci pacientemente nos complacía poniendo en el tocadiscos lo que quisiéramos mientras nos aconsejaba con cariño sobre que música comprar.

Una vez me detuve en un disco de portada feísima en la sección de música brasilera, por la que siempre sentí particular devoción. Mostraba el hongo de una explosión atómica y el título Brasilian Explosion, que de alguna manera le daba contexto. El nombre del artista me sonó familiar, pues William García me había regalado un disco de Meireles hacía poco tiempo, con su ampuloso sonido de Samba y sus disgresiones hacia el jazz y el bossa nova. Le pedía a Ceci que lo pusiera, en buena medida curioso por oír su versión de Also sprach Zarathustra, que resulto excesivamente parecida a la de Eumir Deodato, y no me pareció nada especial. Un poco defraudado, dejé que sonaran las muestras de otros cortes que tampoco llamaron mucho mi atención, hasta que sonó Carinhoso. Nunca había oído la pieza, pero de inmediato me encantaron su melodía y sus armonías, en el más clásico estilo del Choro brasilero del siglo XIX, pero con una esencia intemporal que bien podría hacerla pasar por una canción pop actual (entiendo que fue compuesta a comienzos del siglo pasado). Con el tiempo, se convirtió en una de mis piezas favoritas del género que en mi mente llamó ‘Clásicos del Brasil’. Después medio entendí la letra de la canción, y me gustó aún más. La de Meireles es sin duda una buena versión. Sin embargo, es la de Marisa Monte con Paulinho da Viola la que captura, decanta y expande la esencia de lo tradicional y lo contemporáneo de la música brasilera de una manera tan especial, que no hay forma de resistirse. Además, esta versión tiene un toque de intimidad que encanta… escucharla con cuidado es correr el riesgo de verse cantándola sin darse cuenta:
Carinhoso–Marisa Monte y Paulinho da Viola


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