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En defensa de la Música Ligera

Updated: Sep 28, 2024


“Mis padres tenían una caja de discos que se llamaba Clásicos ligeros de todos los tiempos donde había música de películas, obras clásicas y de todo, mezclando Mozart con Ennio Morricone. Esas palabras me habían pegado mucho y a mí me quedó sonando siempre la frase de “clásicos ligeros”. ¡Todo el tiempo vuelvo a lo que hacía cuando era chico! Es un momento en el que salieron muchísimas cosas: ideas musicales, yeites con la guitarra y cosas que ahora no se me ocurriría hacerlas. Por otro lado, había participado en el disco Conga, de Daniel Melero, tocando en un tema que se llamaba “Música lenta” que decía: “serán los efectos de la música lenta”. Y fue como una especie de respuesta velada, porque me impulsaron esa misma canción y los efectos de la música lenta. Después me acordé de los clásicos ligeros y de la música ligera, y empecé a escribir sobre lo que significaba un poco la idea del pop. Por un lado, no podés zafar de ello y siempre está bueno escuchar una canción así, donde no tenés ni qué pensar, porque simplemente está y te arrasa. Por otro lado, no es que te quede tanto, sino que es sólo un momento en la vida. Fue uno de los temas más instantáneos que tuvimos con Soda Stereo. Fue llegar a la sala, empecé a tocar el riff, y salió. Musicalmente, lo creamos los tres. La letra la escribí ahí mismo, no entera, pero parte sí. La mayoría de las veces la motivación para escribir, la inspiración, te sale de la misma música. La misma música tiene los ingredientes necesarios a la letra, hay algo de lo que me está hablando la música. En este caso era lo más liviano y lo más pop que podía imaginar, era como una canción que había estado guardada durante mucho tiempo ahí. Lo primero que siempre escribo es el estribillo, que aquí fue: “de aquel amor de música ligera”. Después habla de la música en sí: “ella durmió al calor de las masas y yo desperté queriendo soñarla”. ¡Es eso, es la música hablando! Entre nosotros sentíamos y sabíamos que ese tema iba a reventar. A veces lo sentís eso. Y por la forma tan instantánea en que salió fue como si la hubieran tocado diez mil grupos antes. Quizás no fue así… ¡la tocaron diez mil grupos después!” Gustavo Cerati

Millennials hispanohablantes del mundo, tomad nota: Mucho antes de que Gustavo Cerati y Soda Stereo publicasen Música Ligera en 1990, casi al cierre de eso que se conocía en su momento como Rock en Español, el término Música Ligera ya existía aplicado a un género de límites difusos y cambiantes, más o menos correspondientes al término inglés Easy Listening, y que de alguna manera explica la letra de la canción de Cerati. Buena canción.

El término tiene una connotación peyorativa que no merece. Suele asociársele con versiones no vocales de canciones del género pop, artísticamente estériles por cuanto difícilmente despiertan alguna emoción diferente de ganas de bostezar mientras suenan, aburridas, en un pasillo de Almacenes Tía, como un sonsonete que quasi-hipnotiza a los compradores como fondo para anuncios del corte de "... atención, compradores: los zapatos izquierdos están en este momento en promoción en la sección seis: pague uno y lleve el segundo gratis..."

La Música Ligera como género es mucho más, y puede ser mucho mejor que eso. En realidad, el término es mucho más complejo, y no hay acuerdo sobre lo que significa, excepto, quizás, por un común denominador: crear un ambiente, usando con frecuencia (pero no exclusivamente) canciones pop que sonaban en la radio, y elaborando nuevas versiones con elaborados arreglos en los que la canción original es fácilmente reconocible, pero en un contexto diferente del que tiene el original. Por eso mismo, las grandes figuras de la música ligera suelen ser directores de orquesta, arreglistas y productores, en contraste con los cantantes y solistas del estrellato pop.

Aunque hubo Música Ligera antes y después, su tiempo de esplendor se extendió desde finales de los cincuenta hasta comienzos de los setenta. En este tiempo el género evolucionó desde su origen en la música europea, agregando elementos de música orquestal clásica, romántica y nacionalista y folclórica, y de música impresionista. En Norteamérica abrevó en el Bing Band y el jazz melódico, y proliferó con el surgimiento de la música pop en la radio y como reacción a la creciente intencionalidad anti-establishment del Rock'n Roll y los géneros que él engendró.

En ninguno de los dos lados del Atlántico se alejó de la melodía como eje e hilo conductor ni de la armonización e instrumentación del estilo clásico como ropaje y herramienta para crear ambientes. En un comienzo, el ritmo solía ser lento, y la percusión, si la hubiera, jugaba un papel secundario. Por eso, las cuerdas y los vientos son elementos centrales en la Música Ligera: llevan la melodía con frecuencia reemplazando a la voz de las versiones originales, a la vez que permiten complejas armonizaciones que marcan el estilo. Las voces vinieron después, primero como sin palabras, y después como acentuación del mensaje al cantar la letra de las canciones. Percy Faith, Henry Mancini, Mantovani, Ray Conniff  o Roger Williams o Stu Phillips en Canadá y en los Estados Unidos, Bert Kaempfert, Werner Müller o James Last en Alemania, Frank Pourcel, Paul Mauriat o Raymond Lefèvre en Francia, Frank Chacksfield o Ronnie Aldrich en Inglaterra y muchos otros más son algunos ejemplos destacados de un género con una especie de doble personalidad que a la vez podía (1)pasar inadvertido mientras que inconscientemente contribuía a construir un ambiente o un estado de ánimo, y que (2)por la calidad de los arreglos, intérpretes y producción constituye un espectáculo en si misma, digno de atención consciente como forma de arte.

La intención no es mejorar, desplazar ni reemplazar a las versiones originales, y por eso la comparación entre las versiones originales y las versiones de música ligera no tiene mucho sentido. Son, simplemente, cosas diferentes que tienen elementos comunes.

La Música Ligera se extiende más allá de las versiones; hubo también importantes contribuciones originales al género. Dos ejemplos: Herb Alpert con el Tijuana Brass, que en los sesenta fusionó elementos mariachis y del jazz de California en una mezcla comercialmente muy exitosa. En la misma región, el compositor, arreglista y director Burt Bacharach escribió buena parte de la banda sonora de la música ligera de los sesenta en los Estados Unidos.

Sin embargo, con el tiempo, la Música Ligera perdió la batalla con la contracultura del Rock. Trató de aliarse con las nuevas tendencias a modo de rock sinfónico con resultados disparejos, o incorporando secciones rítmicas e instrumentaciones propias del Rock y otros movimientos (space age en los sesenta, disco en los setenta, por ejemplo) que en la mayoría de los casos solo aceleraron el declive de la Música Ligera y que no han envejecido nada bien. El estilo estuvo en crisis en los 80's, para cuando se le consideró pasado de moda, superficial y sin valor. Curiosamente, resurgió con alguna fuerza a finales de los noventa, en buena parte por la presencia de esta música en las bandas sonoras de películas populares de ese tiempo.

Desde los sesenta la esencia de la Música Ligera se mezcló con otros géneros. Por una parte, desde su comienzo era frecuente que los arreglistas de artistas populares fueran estrellas de la música ligera. Por otra, algunos artistas pop adoptaron diferentes elementos de ella. Cantantes como Andy Williams o The Carpenters la extendieron y remozaron, y la industria re-etiquetó las mezclas de diferentes maneras como música lounge, soft-rock, música adulta contemporánea y otros que más o menos seguían las líneas de la música ligera, cada uno con sus cadaunadas. En ese sentido, está música se perpetúa hasta hoy y probablemente por mucho tiempo más.

Popular o no, la Música Ligera reside en las grabaciones en discos y servicios en línea, aunque muchos de sus mejores ejemplos sean difíciles de obtener. No son frecuentes las nuevas grabaciones, y por eso la mayor parte de esta nota está escrita en tiempo pasado. Sin embargo, para los que la disfrutamos, siempre ha estado viva. Por mi parte, me confieso fanático del género, así suene un poco Kitsch. Aquí, un interesante documental de la BBC honrando este género: https://youtu.be/qkPXfpwJBic

(Nota: tras la publicación de esta nota, el documental se retiró de YouTube. A continuación, se presenta su introducción como premio de consolación):



Coda: ¡Ah, y los rostros de mujeres hermosas en esas carátulas! En el encabezado de esta nota, un pedacito de la portada de Le Lac Majeur, de Paul Mauriat, de 1972. Lástima que muchos de estos discos no se consigan fácilmente, y su arte impreso se ha perdido, primero en la transición del disco de acetato de 12 pulgadas al formato CD que era mucho más pequeño, y luego en el brinco a los servicios de música en línea.

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